lunes, 16 de enero de 2012

El control del dolor y los beneficios del autocontrol



Por Ari Rajsbaum


Posiblemente hayas escuchado hablar de los grandes prodigios que llevaban a cabo los antiguos chamanes para controlar el dolor. Por ejemplo, la antropóloga Anne Chapman cuenta que entre los indios selk’nam de la Tierra del Fuego (ver foto) ella fue testigo de cómo un chamán se clavaba un flecha debajo de la clavícula. Aquellos que hemos tenido la suerte de trabajar de cerca con grupos indígenas tradicionales hemos escuchado historias semejantes en muchas ocasiones. 

Por ejemplo, en una reunión comcaac en Sonora, el chamán más viejo de la tribu me mostró una herida debajo de la clavícula (en el mismo lugar del cuerpo en el que el chamán sell’nam se había infligido la herida) y me comentó que se dio un balazo frente a toda la tribu, que la herida no le hizo daño y tardó pocos días en cicatrizar. Los hombres sentados en la asamblea asintieron y afirmaron haber sido testigos de lo anterior. 

¿Cómo hacen los chamanes para controlar el dolor? ¿Qué tanto se puede controlar este? ¿Porqué hay personas que resisten el dolor mucho más que otras? La educación que se da a los niños ¿influye en el grado de dolor, tanto físico como emocional, con el que vivirán la vida?  En las próximas entradas hablaré sobre estos temas.  




No hay comentarios:

Publicar un comentario